Mi amanecer preferido
Pueblo: La Ruda, Habana campo, Cuba, año: no lo recuerdo, no crea que sea importante, era un niño y ha sido el más original de mis amaneceres.
Trabajaba mi padre en casa de unos guajiros de muy buen corazón y preguntado de dónde prefería dormir, si dentro de la casa o en el establo en una hamaca, se decidió por la última opción.
A mi me hicieron igual pregunta y siguiendo la decisión de mi padre, opté por una hamaca por lecho y el armazón de horcones, yaguas y pencas de guano del establo, por techo.
La sensación de dormir casi en el aire era novedosa e inexplicablemente placentera, el sonido de los grillos y demás animales de vida nocturna, pusieron música a una noche especial, el olor a madera húmeda, pasto y los olores propios de los animales que duermen en los establos, le dieron un matiz inigualable a la atmósfera.
Con toda esa gama de sensaciones nuevas...me dormi....y mi despertar llevaba la impronta de un vacuno. Ella sacó su cabeza, muy cerca de mi y comenzó su proceso de comer y rumiar, mientras yo la miraba asombrado, maravillado y sin pizca de miedo.
Llamé a mi padre : ¡Papi, papi....! ¿Y eso qué cosa es?
"Una vaca" fue su respuesta explicativa.
Creo que ninguno de mis amiguitos de la infancia tuvo una experiencia similar.
Si tuvistes una amanecer de igual magnitud...Hazmelo saber..ya sabes como encontrarme.
Trabajaba mi padre en casa de unos guajiros de muy buen corazón y preguntado de dónde prefería dormir, si dentro de la casa o en el establo en una hamaca, se decidió por la última opción.
A mi me hicieron igual pregunta y siguiendo la decisión de mi padre, opté por una hamaca por lecho y el armazón de horcones, yaguas y pencas de guano del establo, por techo.
La sensación de dormir casi en el aire era novedosa e inexplicablemente placentera, el sonido de los grillos y demás animales de vida nocturna, pusieron música a una noche especial, el olor a madera húmeda, pasto y los olores propios de los animales que duermen en los establos, le dieron un matiz inigualable a la atmósfera.
Con toda esa gama de sensaciones nuevas...me dormi....y mi despertar llevaba la impronta de un vacuno. Ella sacó su cabeza, muy cerca de mi y comenzó su proceso de comer y rumiar, mientras yo la miraba asombrado, maravillado y sin pizca de miedo.
Llamé a mi padre : ¡Papi, papi....! ¿Y eso qué cosa es?
"Una vaca" fue su respuesta explicativa.
Creo que ninguno de mis amiguitos de la infancia tuvo una experiencia similar.
Si tuvistes una amanecer de igual magnitud...Hazmelo saber..ya sabes como encontrarme.


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