Lo primero….
Cada vez que llegábamos a casa, con independencia del lugar que donde hubiésemos estado, lo primero que había que hacer era encender la radio y poner música.
Mi madre tenía un argumento irrefutable para ello
« Pon música que esto no es un cementerio »
Y las ondas sonoras inundaban el ambiente de nuestra morada….



Comentarios
Publicar un comentario