Vista panorámica

Una enorme escalera de caracol y mal hecha con maderas, permitía acceder a la azotea del edificio donde vivíamos. Eran unos 5 metros de altura de peldaños semipodridos y rotos, pero increíblemente considerábamos como seguros, pues nunca se accidentó nadie, ni se desmoronó aquello, que tenía un tronco central, de una madera dura y majestuosa.
Ya a la luz del día y hacía la izquierda se desparramaba la azotea. Con sus claraboyas alineadas. Algunas conservaban el grueso vivrio del tragaluz, otras estaban tapiadas con cemento. Por la parte izquierda y al centro estaban instalados los tanques del Coppelita de La Víbora, que en no pocas ocasiones. cuando el agua que contenía se desbordaba por defectos del sistema de cierre de la misma, utilizábamos como fuente para bañarnos al aire libre, con el beneplácito de padres y vecinos. A la voz de " los tanques del copelita se estan botando" , subíamos con cubos y palanganas para jugar y divertirnos.
Desde aquella majestuosa azotea, se podía contemplar gran parte de la capital cubana. Realmente cuando lo pienso bien, era una de las mejores vistas de la ciudad en la que viví.
Ya paados unos años, nuestro edificio fue provisto con tanques de reserva.
Antenas de televisión, ropas colgadas, el pequeño muro que bordeaba y delimitaba uno de los lugares preferidos por mi para meditar.....
Cuántos recuerdos asociados a aquel lugar especial....!



Comentarios

Entradas populares