Vanvaneros
Me lo presentaron en Cuba, de forma atípica:
« Saul, él es Héctor, fanático de Los Van Van como tú y le dije que tú tenías la colección completa de las producciones musicales de Los Van Van hasta la fecha » . Era la década de los años 90.
Héctor me retó a que le mostrara mi colección y en nuestro siguiente encuentro le puse a la vista todos mis cassettes con la música de nuestra orquesta favorita.
La motivación fue tal que al tercer encuentro fue Héctor quien me mostró su colección de discos compactos con la música de la leyenda musical cubana, que había adquirido recientemente en la Casa de la Música de La Habana, pero le faltaban discos …. y así se lo hice saber.
Al cuarto encuentro asistí con un regalo para Héctor: una compilación grabada en cassettes de algunas de las canciones vanvaneras que él no tenía.
El quinto encuentro fue en Campeche…
Ya nos habíamos comunicado y coordinado para encontrarnos, pero Héctor me sorprendió con un regalo muy especial: envió a uno de sus empleados a buscarme y llevarme a su empresa ( Sistemas Stone ) y allí sus empleados me habían preparado la impresionante cifra de treinta discos compactos con música salsa de las mejores orquestas del momento.
Nada va a superar el valor en términos de amistad y musical de aquel regalo, el cual disfruté y escuché muchisimo hasta que hice mi maleta para vivir del otro lado del Océano Atlántico.
¡Héctor vamos a por el sexto encuentro….!



Tal cual lo describes, con esas palabras y esos sucesos. Ese gusto por esa gran orquesta también la tienen ahora mis hijos, aunque no tanta como la amistad y gusto que nos une. Gracias por revivir esos enormes momentos que estaban en un rincón de mi memoria
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