Hay cosas que no cambian a pesar de ….
Nos conocimos mientras cursábamos estudios preuniversitarios en La Víbora.
El pre de la barriada antes mencionaba cuyo nombre era René Orestes Reiné fue la sede de muchas coincidencias entre ser, pensar, comportarnos.
Estábamos en el mismo grupo y desde el primer momento lo identifiqué como un alumno de luces, inteligente, educado, culturalmente preparado, académicamente extremadamente inteligente, con un sentido del humor elevado, fino, de muy buen gusto.
Hicimos muy buenas
migas …. entrenábamos juntos atletismo y nos reíamos a mares cada vez que coincidíamos.
Terminamos el pre. Él estudió Sistema Automatizado de Dirección, yo Derecho.
Entre el inicio de nuestras carreras universitarias y la obtención del diploma que nos acreditaba como licenciados nos vimos una sola vez.
De aquel encuentro al 30 de junio de 2024 pasaron 34 años….
Nos volvimos a encontrar en Valencia, la ciudad a donde decidió mudarse y yo eventualmente quería pasar mis vacaciones.
El abrazo inicial, desbordó el caudal de emociones de un reencuentro entre dos hermanos: volvieron las risas, los « te acuerdas » , chistes, buen humor, en fin el pasarla bien juntos .
Me reencontré con mi hermano
Ricardo Silé Valiente .
Hay cosas que no cambian a pesar de
… los años





Comentarios
Publicar un comentario