Playa
A cientos de kilómetros de las playas de La Habana o de Varadero, Ancón, Cayo Levisa, María La Gorda, Playa Girón , Tarará, Santa Maria, Guanabo, Marianao…. sentí que estaba en Cuba.
Ir adentrándome en el mar, el fondo arenoso, generoso, de profundidad mínima durante decenas de metros, me daban seguridad, tranquilidad y confianza….
Absoluto respeto por el mar y su descomunal fuerza .
Las olas me iban golpeando con intensidad incrementada.
Primero contra las piernas, la pelvis, aquí se me hizo necesario voltearme porque el impacto fue bastante fuerte; impactó contra el pecho, el agua salada, que casi ni recordaba su sabor y efecto en mis papilas gustativas o el ardor en mis ojos….
Olas constantes, pequeñas, incansables, interminables…..menos pequeñas e ideales para jugar con ellas .
Recordé que preferiría nadar por debajo del agua …..
Freediving o apnea le llamamos en estos días…… yo lo practicaba desde niño.
Jugué al niño de hace cuatro décadas …. solo nadé por debajo del agua….
Salí, con el mar a mis espaldas, acariciándome con sus húmedas olas, su sal y con Yemayá protegiéndome.




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