En el escenario
La noche que bailé con Sugarhill Gang
El auto se desplazaba por la carretera 73, conocida como la carretera de la muerte por la cantidad de accidentes que ocurrían ahí, en gran medida debido al exceso de velocidad de algunos conductores.
Ya nos estábamos acercando al semáforo donde nos desviamos hacia Gamla Enskede .
Yo iba en el asiento del pasajero, leyendo un periódico que por aquel entonces se llamaba Stockholm City.
Fue ahí, entre los titulares y los anuncios de ofertas, donde vi la noticia: esa misma noche, el legendario grupo de rap Sugarhill Gang ofrecería un concierto en Mosebacke. Como si una chispa se encendiera, le pedí al conductor que desviara el rumbo antes de comenzar el desfile.
Fuimos directo a Mosebacke para comprar las entradas.
Al llegar, me acerqué al escenario. El DJ estaba preparando su set, ajustando cables, probando sonidos. Me acerqué y le dije:
—Esta noche nos vemos aquí.
Y él respondió:
—Te espero.
Cuando regresamos por la noche, el lugar estaba lleno de energía.
Y justo como había prometido, el DJ me reconoció, me sonrió y me invitó al escenario. No lo podía creer. Pasé todo el concierto allí arriba, junto a Sugarhill Gang, viendo al público vibrar desde otra perspectiva, desde donde las luces y la música golpean con más fuerza.
Y entonces vino el momento mágico: anunciaron una competencia de baile. Subió un chico que yo conocía de una escuela de danza en Estocolmo; daba clases de rap. Tenía técnica, energía, juventud. Pero yo tenía algo más: había bailado esa música en Cuba, cuando Sugarhill Gang era una novedad, cuando el ritmo no se aprendía en academias, sino en la calle, en las fiestas, con el cuerpo.
Me sumé al reto.
Y aunque el chico bailaba bien, le faltaba el sabor, el mood de esa época. El público lo sintió. Lo supo. Por decisión unánime —vitoreos, gritos y aplausos— me dieron por ganador. No por técnica, sino por alma.
Fue una noche para recordar. Una de esas que se guardan no solo en la memoria, sino en el cuerpo, en el ritmo, en la sonrisa que uno lleva al día siguiente.





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