¿ La boda, el cake ?
me preguntaba una y otra vez la madre de uno que en su momento fue mi amigo o creía yo que era mi amigo.
Y la respuesta siempre era la misma,
¿Quieres comer cake?
¿Torta?
Yo te puedo comprar uno.
Pasó el tiempo y por cuestiones de la vida y el destino, no tuvimos más contacto y llegó el día de mi boda, pero no la pude invitar.
Demasiadas millas o kilómetros, horas de distancia entre su posición y la mía, imposibilitaban el evento, o impidieron el encuentro.
Me casé, hubo torta, pero ella no la pudo comer.
Desgraciadamente ya no está entre nosotros.
Cosas que pasan.



Comentarios
Publicar un comentario