Amaneció invierno.
Hoy amaneció blanco, muy blanco.
Blanco invierno, blanco frío, blanco hermoso.
Las copas de los pinos están cubiertas de nieve. El suelo también. Una neblina intensa apenas deja ver a la distancia, pero es indescriptiblemente hermosa.
Estoy acostado, dictándole esto a ChatGPT. Dentro de un par de horas —o quizás tres— saldré hacia la ciudad para certificar a los alumnos a quienes la semana pasada impartí cursos de Scuba Skills Update y de Try Scuba, o «Prova på dyk »como le decimos en sueco.
Me calzaré las botas de invierno, con pinchos debajo para no resbalar en el hielo oculto bajo esa fina capa de nieve. Me abrigaré lo suficiente. Y pues nada… la vida continúa.
Esta vida fría y de calidad que me regala la naturaleza de este hermoso país nórdico en el que vivo hace más de veinte años, camino al veintiuno. Y donde, Dios mediante, dentro de dos días cumpliré 57 años.

Comentarios
Publicar un comentario