Una nueva aventura


 


Rumbo a una nueva aventura…


Un nuevo país por visitar, conocer y explorar.


La aventura comenzó antes de lo previsto, empujada por lo inesperado.

Mi tarjetero ha decidido esconderse —y con él, la tarjeta de crédito—,

pero siempre hay una solución.


Habitualmente hago mis pagos con el teléfono móvil,

así que no necesito desgastarme buscando alternativas inoperantes.


A mi regreso, con calma, paciencia y un poco de esperanza,

buscaré el preciado —y precitado— tarjetero.


Y si no aparece…


Solución drástica: cancelar la tarjeta y solicitar una nueva.


Porque nada detiene el inicio de un viaje.


¡Que empiece la aventura!


Comentarios

Entradas populares de este blog

Tranvias en mi infancia

¿ Así?

Los tranvías han regresado …