Bailarina española
Aquella inmersión lo cambió todo.
Íbamos a hacer una inmersión nocturna en el área de mar frente al hotel Bendinat.
Las inmersiones nocturnas son mis favoritas por la posibilidad de ver una vida marina muy distinta a la que se puede apreciar de día.
Es bien excitante que solo ves aquello hacia donde tú linterna de buceo ilumina.
Era una inmersión sencilla, poco profunda, cerca del punto de entrada.
Y haciendo honor a lo exclusivo de este tipo de inmersiones tuvimos en exclusiva tres cosas:
Una sepia , el animal favorito de mi compañera de buceo, quien además pudo tocar a un pez quien literalmente permitió el acercamiento y lo tercero fue ver una bailarina española, criatura bien rara .
Todo fue espectacular con la única excepción de que había dejado mi cámara submarina en el auto y no pude documentar ninguno de los tres incidentes.







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