Entrenamiento
Entrenar repetidamente la misma distancia bajo el agua, como 25 metros, mientras se reduce progresivamente el tiempo de recuperación entre intentos, es una técnica muy efectiva para apneistas que busca mejorar varios aspectos del rendimiento. Esta técnica es conocida generalmente como entrenamiento de repeticiones o intervalos.
1. Mejora de la capacidad anaeróbica: Al realizar esfuerzos intensos con periodos cortos de descanso, el cuerpo se adapta para generar energía más eficientemente en ausencia de oxígeno. Esto es crucial en la apnea, donde la capacidad de sostener actividades en un estado de déficit de oxígeno es fundamental.
2. Incremento en la tolerancia al CO2:
Reducir el tiempo de recuperación entre inmersiones aumenta la acumulación de dióxido de carbono en la sangre, lo que a su vez entrena al cuerpo para tolerar niveles más altos de CO2. Esto puede ayudar a retardar la necesidad de respirar, lo que es vital en la apnea.
3. Fortalecimiento de la resistencia mental y física.
Repetir distancias fijas bajo el agua con menos tiempo para recuperar y aclimatarse entre intentos desafía tanto la mente como el cuerpo. Esto puede ayudar a mejorar la concentración y el enfoque durante el desempeño bajo estrés y fatiga.
4. Mejor gestión de la energía:
A través de esta práctica, el apneista aprende a regular mejor su esfuerzo y técnica bajo el agua para mantener la eficiencia en la respiración y movimientos a lo largo de múltiples intentos, lo que es clave para un desempeño efectivo en la apnea prolongada.
Este tipo de entrenamiento debe ser realizado con precaución y preferiblemente bajo la supervisión de un entrenador calificado, especialmente debido a los riesgos asociados con el buceo en apnea, como la hipoxia (falta de oxígeno) y potenciales pérdidas de conciencia. La seguridad siempre debe ser la prioridad principal.




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