Sin concesiones
Llegó el alumno a recibir clases de bailes cubanos….
Había sido recomendado por otra alumna con la que el primero compartía casa de alquiler.
Habana, Cuba, finales de los años noventa.
Recibió su clase de baile y pagó el precio pactado.
Al retirarse me dijo, en perfecto español:
Si me haces una rebaja del precio seguiré viniendo. No puedo seguir pagándolo, soy estudiante .
No hay problemas, le respondí, cuanto tengas el dinero para pagar, vienes.
Él, tratando de regatear, como muchos turistas hacen con los nacionales.
Yo,
No hago concesiones…..
Él,
Regresó a la siguiente semana.





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