La escuela

 La creencia, inculcada, impuesta, realidad falseada de que lo nuestro era lo mej….(¿?) chocó con un muro de contención impresionante.

Tan pronto tuve mi número de identidad personal, matriculé en la escuela de idioma sueco para inmigrantes. 

Educación gratuita. En más de diecinueve años ningún político ha enarbolado esta garantía como ejemplo de una sociedad que se ocupa de sus ciudadanos.

Salas de computación con acceso a internet para cada uno de los estudiantes. Aulas para las clases tradicionales.

Biblioteca, cafetería…..

Nunca pagué nada por asistir a esa escuela… así de sencillo como elemental .


Mis compañeros de estudios procedían de todos los continentes…..



Que disfrute el poder comunicarse y aprender de otras culturas.

Es realmente un proceso enriquecedor del alma .

Comentarios

Entradas populares