Empezar
siempre viene acompañado de cambios, adaptaciones, atemperaciones, sacrificios, supresiones, adiciones, progresos….
A los veintidós años empecé a trabajar como Abogado en el Bufete Colectivo de Diez de octubre, era septiembre de 1991 y en aquella época, las oficinas estaban en la calle Milagros, bajando por la Avenida Porvenir en Lawton. Laboralmente, para mí , todo era « primera vez »
Mi primer divorcio, el expediente radicado al número 1886/91 de la Sala Primera de lo Civil, interpuesto por EMPV contra PLLL.
Mi primer juicio, como Abogado Defensor, de oficio en la Sala Quinta de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de Ciudad Habana. Acumulé muchas primeras veces en los catorce años en los que ejercí como abogado.
Las circunstancias de la vida y otros factores me llevaron a mudarme, viajar y a
Empezar de nuevo..
Con algo de bagaje por lo vivido durante treinta y seis años, inicié una nueva vida, llena de retos: culturales, idiomas , climatológico, psicológico, económicos.
Había que reinventarse y me dediqué a enseñar, aprender, prepararme.
Con la ayuda de muchas personas abrí una escuela para la enseñanza de bailes cubanos y aquí durante otros catorce años llegaron muchas nuevas primeras veces: participación en eventos internacionales como profesor, bailarín, aprender mercadotecnia, perfeccionar mis conocimientos de computación, aprender diseño gráfico elemental, crear mis propias oportunidades de trabajo…
La vida trajo otro reto: la casi total paralización de la vida social y mi sector también fue afectado.
No podía impartir clases de baile, pero ya había estado preparándome para circunstancias similares.
Con certificaciones como Instructor de Zumba con más de diez años de experiencia, instructor de buceo con igual cantidad de años de ejercicio….
Comencé de nuevo .
Ya previamente había estado trabajando de forma parcial con mi empleador, el gobierno de la capital durante diez años. Con resultados y prestigio.
Hice las llamadas y envié los mensajes a quienes tenían la potestad de decidir, fui aceptado y ahora estoy en camino a otros catorce años de vida laboral como : Asesor de Salud en un gimnasio bajo la administración de la ciudad de Estocolmo.
Trabajo como empleado fijo y con las licencias pertinentes para impartir un variado grupo de clases .
Cuando cumpla esos catorce años de trabajo tendré sesenta y siete, edad límite para jubilarme pero no para
…. Empezar de nuevo.
En su momento, cuando llegue a esa edad y decisión les contaré al respecto….
Cada etapa de mi vida ha estado marcada por el aprendizaje y la adaptación. Al mirar hacia el futuro, sé que, incluso al llegar a la jubilación, siempre estaré listo para empezar de nuevo. La vida es un constante reinicio, y cada nuevo comienzo es una oportunidad para crecer y explorar nuevos horizontes.











Las 'primeras veces'...
ResponderEliminar¡Simplemente fabuloso!