Barrio nuevo

Un dia común en Botkyrka, y mientras trabajo como de costumbre, no podía evitar dejar que mi mente vagara, soñando con todo lo que quería arreglar y mejorar en mi vida. A pesar de todo, disfrutaba del proceso de adaptarme a mi nuevo entorno.


Cada rincón de este lugar parecía ofrecerme algo nuevo. Cerca de mi casa, hay una pequeña tintorería y sastrería en Hallunda donde compré algunos de mis mejores trajes. Los encargados eran serios y profesionales, y sus manos expertas parecían tener el poder de dar vida a cualquier prenda. Decidí que este pequeño negocio merecía convertirse en parte de mi rutina.

En otro rincón de Botkyrka, hay un museo que, hasta entonces, desconocía de su existencia . Me prometí ir en bicicleta un día de estos, aprovechando el buen clima.

No muy lejos, descubrí una reserva natural llamada Lida, un espacio de paz donde la naturaleza me invita a desconectar. Al pensar en la playa cercana, sonrío Siempre hay algo que hacer en este lugar que, poco a poco, se está convirtiendo en mi hogar.

Botkyrka, mi nueva comuna, está llena de sorpresas, y cada día era una invitación a explorar más, a descubrir más, a ser parte de este lugar que me acogía como uno más.

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