Hay que afeitarse
Hay que afeitarse
Estábamos en el área de vestuario del Gran Teatro de La Habana, pues el Conjunto Folclórico Universitario participaría en la Gala que cada primero de enero ofrecían las distintas compañías que tenían su sede allí.
El Ballet Nacional de Cuba era la compañía insignia.
La Ópera Nacional de Cuba, a la que nos adscribimos, presentaría la obra « Ecue Yamba O » que incluía una representación de un solar de La Habana neocolonial y un pasaje de una ceremonia abakuá.
Esas eran las razones por las que fuimos llamados a participar en tan importante evento y compartir escenario con prestigiosos artistas incluida la Prima Ballerina Assolutta Alicia Alonso.
Verla bailar desde el lateral del escenario tenía otra dimensión. Me sentía parte de la danza.
Cuando estábamos probándonos las ropas para la parte del solar nuestro director artístico y coreógrafo Domingo Pau nos dijo
« Chicos tienen que afeitarse debajo de los brazos »
¿ Qué? Saltaron las alarmas de los prejuicios machistas y falsos criterios de hombría
« Los hombres no se afeitan debajo del brazo »
La respuesta de Domingo Pau fue aleccionadora
« Los bailarines se afeitan las axilas porque es muy desagradable para el público que les vean la espuma que se forma con la mezcla del sudor con el desodorante »
Silencio total…
Además es más higiénico.
Tenía razón.
Estábamos entrando por la puerta grande en el mundo del espectáculo cubano y había que hacerlo bien y cuidar todos los detalles.
El proceso dio sus frutos…..






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