Camionero por un dia

 Joaquín manejaba un camión pipa ( algunos le llaman cisterna ) . Él vivía en la finca de José María y estaba casado con Silvia.

Un dia tenía una tarea distinta: trasladarse al central azucarero « Amistad con los pueblos » para cargar miel de purga . No sabía que era la miel de purga y justo por ello y por montar en camión acepté la invitación de Joaquín a ser su «ayudante » ese día.

El camión pipa de Joaquín, siempre creí que era suyo; estaba pintado de color verde. El asiento de la cabina estaba tapizado con un material plástico o de vinilo de color verde oscuro, casi negro. Se trataba de un camión de fabricación rusa.


Después del desayuno, nos fuimos Joaquín y yo al camión . Mi padre seguía con sus labores de albañilería.

Un nuevo e interesante sitio se presentó ante mí en cuanto abrí la puerta del camión y me subí a la cabina en el puesto del copiloto-ayudante de Joaquín. El panel con los instrumentos de medición de temperatura del motor, velocidad, nivel de aceite, el timón , palanca de cambios. despertaron, aún más, mi curiosidad infantil.


Joaquín era un guajiro noble, hablador, con muchas historias que contar y yo ávido por escuchar…. en mi cabeza seguían sonando aquellas palabras « miel de purga »

¿ Qué era la purga ? ¿ No eran las abejas las que producían la miel? Se activaron mis alarmas…. Algo nuevo aprendería ese día….



Pues si, así fue …. pero nada relacionado con la miel de purga. Esa mañana nos la pasamos cargando la pipa de agua y abasteciendo a las vaquerías de la zona.


Con todo lo nuevo vivido y aprendido, pero con un hambre voraz, regresamos a la finca para almorzar y descansar antes de la jornada laboral vespertina.


« Dale que nos vamos » me dijo Joaquín.

Salté de alegría y corrí hacia el camión . Ahora si sabría que era la miel de purga.

Llegamos al central azucarero y después de pesar el camión en la báscula gigante para vehículos automotores , nos dirigimos al área de carga del producto.




«La miel de purga o melaza de caña es como un jarabe de color oscuro y textura espesa, de aspecto similar a la miel de abejas, pero que se extrae de la caña de azúcar», me explicó Joaquin.

Ahí entendí porqué habíamos dejado esta parte del trabajo para lo último del día. 

De regreso a la finca luego de abastecer a las vaquerías con la miel de purga para el consumo del ganado vacuno, nos sorprendió un torrencial aguacero.

Cosa curiosa, cuando empezó a llover, Joaquín y yo estábamos parados de un lado de la carretera donde no llovía y del otro si.


Fue un día intenso, interesante, productivo y en el que aprendí de otra parte de la vida laboral en el campo.

¡ Muchas gracias Joaquín!



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