Una visita un tanto distinta….
Si bien mi madre es ka heroína de mi historia, esta que aún estoy escribiendo y viviendo. Si bien uno de sus actos de sacrificio más encomiables fueron sus visitas dominicales cuando estaba pasando la etapa de la escuela al campo. Seis domingos, seis años consecutivos son mucho mas que números.
En similar contexto, pero en condiciones distintas, recibí la visita de mi padre durante la semana . Él tenía la ventaja que ya estaba en el campo. Trabajaba allí y le era menos complicado el ir a verme.
Cuando me anunciaban su visita , sabía que venía con una carga de refuero prote´co importante:
Carne de caballo cortada en generosas lascas o abundantes cantidades de tasajo eran dos de los manjares o exquisieces que mi padre me traía, amén de productos y aliemtos que sus amigos/nuestros amigos guajiros le regalaban para que me los hiciera llegar.
La carne de caballo, nunca estuvo a la venta para el pueblo. Solo los propietarios de caballos o la gente del campo, tenían acceso a ello....so pena de cárcel, de ser descubiertos consumiendo, comprando o sacrificando alos caballos sin la debida autorización, aún y cuando fuesen propiedad privada.
En fin una visita distinta la de mi padre, pues tenía una carga de rebeldía, desobediencia social y un peligro implícito. Estábamos haciendo algo, que no era permitido...
¿O si ?




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