Detalles
Ser alto, según los estándares del momento y el lugar, no te garantizaban ser popular entre las chicas.
Eran los años ochenta, en la escuela secundaria, La Habana Cuba.
Las chicas, al menos las de mi escuela, se acercaban más a los adolescentes altos, atléticos, bien parecidos, mulaticos ( mestizos con distintas tonalidades de pigmentación dérmica) y los jabaitos que también clasificaban entre los más populares y aceptados entre las féminas de entre 12-15 años ….
Estos eran los chicos de la guara….. al menos todo apuntaba a ello.
Mi pigmentación dérmica, negra, no entraba dentro de las más populares, tampoco era bien parecido….pero ello no fue un obstáculo para formar parte del « grupo »
Mi altura y constitución física estaban dentro de los parámetros…. estaba en el grupo « alfa » de los varones.
Ahí comprendí que estar rodeado de chicas requeriría de un toque extra: la apariencia personal debería ir acompañada de la pulcritud, el aseo, los buenos modales, la instrucción cultural y académica y saber bailar.
Personalmente me encargaba de planchar mi ropa, lustrar mi calzado y estar limpio y perfumado para ir a la escuela secundaria .
Los restantes detalles ya los tenía incorporados a mi personalidad y trascendían a mis compañeros de estudios : sabía bailar ( este era un importantísimo detalle en concepto de popularidad), era cortés, respetuoso, tranquilo, tenía buenos resultados académicos ( sacar buenas notas para…. no era una meta, era el resultado de que estaba haciendo lo que me gustaba: estudiar) al punto de tener el tercer mejor promedio de puntos de toda la escuela al finalizar los tres años de secundaria.
Este último detalle no contó para ser parte del grupo alfa de la escuela….
Todos esos detalles influyeron en que mi vida estudiantil en la secundaria fuera agradable y la recuerdo con mucho cariño…..
Me la pasé bien.






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