Pasión

 Durante mis años de estudios de secundaria y preuniversitario, se desarrolló en mi una sed insaciable por la lectura.




Mis sitios favoritos eran la librería de mi barrio o la biblioteca municipal cuando en la primera no tenían nuevas publicaciones.

Leía a razón de un libro por semana, sin importar el género: novelas, relatos de ciencia ficción ( mis favoritos) , poemarios, crónicas…. tanto de autores cubanos reconocidos o no , como de escritores de renombre internacional .

Lo mío era leer. 



Si el libro me enganchaba, me dejaba atrapar y hasta su página final formábamos una unidad inseparable.

«Los mercaderes del espacio » fue uno de tantos de los que no solté hasta que lo leí completo.

Llegué de la librería Alejandro de Humboldt, popularmente conocida como « La polilla » con mi más reciente adquisición. Era un viernes y habitualmente iba a visitar a mi novia por la tarde…..

En esa oportunidad me sumergí tanto en la historia que perdí la noción del tiempo y olvidé la importante visita.

Ella se disgustó por mi ausencia, me reclamó una explicación y yo satisfice su curiosidad. Mis razones fueron aceptadas pero advertido quedé de que si esto volviese a ocurrir que al menos la llamase por teléfono.

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