¿Experimento?
Estaba planchando mi ropa.
Sobre la tabla de planchar tenía una prenda de vestir que requería ser humedecida para un mejor planchado. Para ello utilizaba una esponja de forma rectangular.
Me vino una idea a la cabeza….
¿Y si coloco una moneda sobre la esponja humeda y encima le pongo la plancha caliente?
¿ Se calentará la moneda o la humedad de la esponja la resguardará del calor?
Pensado y hecho.
La única forma de saber si la moneda estaba caliente era tocándola
¿ Y si estaba caliente? ¿ Estaría dispuesto a sacrificarme y sufrir el dolor de la quemadura en aras de saber la respuesta?
La solución llegó en la persona de mi hermana .
No lo pensé dos veces. Tomé la esponja que tenía la moneda sobre ella y le puse la esponja a mi hermana en el hombro de forma tal que la moneda estuviese en contacto con su piel.
Su reacción fue una respuesta inequívoca de que mi principal preocupación era cierta.
La moneda estaba lo suficientemente caliente para que ella gritara de dolor…




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