¡Dale agua …..!

 Los días calurosos nos subíamos a la azotea y traíamos con nosotros el tablero de la mesa, cuatro sillas y el juego de dominó.

Sentados en las sillas en la que los miembros de las  parejas estaban sentado uno frente al otro, se colocaban el tablero sobre las piernas, volcaban las fichas « boca abajo » le daban agua al dominó y empezaba el juego que podía durar horas.

Medina, era punto fijo. Jabao de mediana estatura, pelo entre castaño y amarillo, tipo afro, pero tenía entradas en las sienes, anunciando el inicio de una calvicie . Musculoso.Tenia entre 25 a 30 años.

El viejo José, mulato de más de 60 años, piel cobriza, pelo canoso, ojos vivaces que denotaban experiencia en la vida y en el juego de dominó.

José Brizuela, mestizo de piel cobriza oscura, alto, arrugado, medio encorvado al caminar. Habilidoso en el juego de dominó.

Joseíto, de raza negra, corpulento, sonriente, ocurrente y bonachón . Alto .




Habían otros que ocasionalmente pasaban a jugar: Raúl «?El loco », Adonis, su hermano, Nené




Yo, un joven negro de unos 15 años, llegaba de la escuela secundaria y sin quitarme el uniforme escolar, vistiendo el pantalón amarillo y en camiseta les miraba jugar para aprender. A veces me sentaba a jugar cuando el nivel del juego era menor.

Los cuatro primeros: Medina, el viejo José, José Brizuela y Joseíto compartieron un destino común y ya no juegan al dominó, al menos en el plano terrenal 

Comentarios

Entradas populares