Mi primera acampada
¿ Vamos a hacer una acampada?
Esa fue la propuesta de Oscarito. Su padre era piloto de aviones de combate y tenía una tienda de campaña.
Osmel, un chico medio pelirrojo y con la cara llena de marcas por el acné, también fue invitado a participar y aceptó.
Para mí era la primera vez.
Oscarito diseñó todo el plan, escogió el lugar y el resto de nosotros sólo tenía que aportar algo ligero para comer. Sería una acampada de una noche.
El lugar escogido fue el conocido como El rincón de Guanabo.
Era la última parada de la guagua de la ruta 400.
Llegamos al lugar y Oscarito nos iba dando instrucciones de cómo ir montando la tienda de campaña. Definitivamente era de tipo militar, color verde olivo y de material duradero.
El sitio era perfecto: solitario, hermoso, frente al mar…
Nosotros nos estábamos divirtiendo de lo lindo y hasta nos bañamos en el mar al atardecer.
Pocos minutos después se aparecieron dos soldados guarda fronteras….. para verificar quienes éramos. Definitivamente no éramos del tipo de personas que estuviésemos ideando una salida ilegal del país .
Al fuego de una hoguera cocinamos un pulpo que el amigo de Osmel capturó. Este chico también tenía habilidades para imitar el ladrido de un perro pastor alemán.
Estuvimos haciendo cuentos y bromeando hasta que el sueño nos venció a todos .
Fue una jornada excepcional e inolvidable.







Comentarios
Publicar un comentario