El mejor receso….
Luego de pasarnos cuarenta y cinco noches seguidas bailando casino y rueda de casino, hubiese sido imperdonable, injustificable y anti alegría detener aquella inercia de ganas de bailar y bailar y bailar.
Estábamos cursando estudios en el preuniversitario René Orestes Reiné ( el pre de La Víbora )… Las clases duraban cuarenta y cinco minutos y entre clases teníamos cinco minutos …. para el cambio de profesor…. y para echar un pasillito…. sin música audible pero presente en nuestras cabezas y en nuestros cuerpos…. Cinco minutos es el tiempo de duración de una canción, así que podíamos practicar algunas vueltas y/o combinaciones de cierta dificultad:
Setenta complicado
A Bayamo en coche
Ochenta y ocho
Vete por debajo
El cagua
….. más las habituales y más sencillas:
Métele el dedo
Vacílala
«Enchúfla»
Evelyn
Setenta
Dos pausas entre clases antes del receso largo…. el de quince minutos…..
Apenas sonaba el timbre, en el sistema de audio de la escuela comenzaban a sonar las notas musicales de una canción lo suficientemente sabrosa para que muchos de nosotros empezáramos a bailar casino en el patio central del centro……
Luego sucedía la magia de la cultura danzaria popular cubana…..
Alguien se situaba en el segundo piso para poder tener el mejor campo de visión , tomaba el micrófono y decía
« Vamo’ al medio »
Esa eran las palabras claves….. empezaba la rueda de casino y gran parte del alumnado bailaba en una enorme rueda de casino.
Era el mejor momento de la jornada. Quince minutos bailando rueda de casino en la escuela.




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