Limonada
Estábamos en la clase de idioma ruso, que formaba parte ( según ellos ) del programa de estudios de la facultad de Derecho de la Universidad de La Habana.
En cinco años de carrera y catorce de ejercicio de la profesión nunca me leí un libro con terminología jurídica en idioma ruso.
Tres años de estudios del idioma ruso multiplicados por tres: secundaria, preuniversitario y universidad.
Nueve años que no sirvieron para nada, jurídicamente analizando el idiomático tema.
Por eso limón, azúcar y alcohol …. en la clase de idioma ruso.
Nadezna , la profe de ruso, al final de la clase, acostumbra a hacer una especie de merienda en el aula. Algo para comer, dulces, una torta y limonada.
Alguien creyó que sería más interesante ponerle un poco de emoción al asunto.
Teníamos uno que vigilaba cuando llegaba el alcohol a la farmacia. Luego otro era designado para ir a comprarlo y cada uno de los implicados le añadía su chorrito de alcohol al vaso con limonada.
El efecto era inmediato e inolvidable.
Aguzaba nuestros sentidos y en el turno del profesor José Luis Lizón tratábamos de ser los primeros en responder para que no se notaran los efectos de la limonada….
Con alcohol .






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