Aprendiendo a bailar con ella
El proceso de aprendizaje fue sui generis.
Observación: iba a las fiestas y captaba los detalles del baile, tanto de la técnica como del estilo danzario.
El baile de casino es de parejas y para un principiante como yo en aquella época era impensable encontrar una pareja de baile entre conocidos y familiares. Yo encontré dos.
Uno era Robertico, el vecino de la acera de enfrente, el hijo de Julia, una cubanaza siempre sonriente y con un trasero enorme .
Robertico y yo practicábamos las vueltas y combinaciones . Cada vuelta o combinación la hacíamos intercambiando los roles: el que llevaba y quien era llevado, o sea, chico y chica.
Con mi otra pareja de baile practicaba yo solo. Fundamentalmente hacía mucho énfasis en el paso básico del casino cuando los integrantes de la pareja están en posición abierta.
Mi pareja de baile nunca ocasionó problema de clase alguna, ni discutimos. Siempre estuvo dispuesta a ayudarme, siempre estaba allí.
Era la puerta de la casa de mi madre.



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