Contraste


 El autobús rodaba veloz por una de las carreteras interestatales en Tecomatlan, México.

El calor afuera era irremediablemente infernal, inhumano, propio de zonas desérticas .

Las ventanillas del transporte iban cerradas porque aunque no tenía climatización interior hacía mucho más calor afuera que adentro y la brisa provocada por la velocidad a la que íbamos propiciaba una sensación aún más calurosa.

Por fortuna cada uno de los miembros del Conjunto Folclórico Universitario tenía todo un asiento a su disposición. Solo los tórtolos compartían asientos y caricias.

El resto compartíamos un bidón de más de cinco galones de mezcal que soportó durante muchos días el embate dé nuestras juveniles gargantas . Nos ganó muchas batallas/días hasta que al final lo vencimos.

Todo esto iba aderezado con música de Kenny G. que Ariel tenía en un cassette y que el chofer accedió a poner mientras el torturante calor nos quemaba por fuera y el mezcal por dentro.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Tranvias en mi infancia

¿ Así?

Los tranvías han regresado …