Cantando, tocando, bebiendo … bailando doble.
El bidón de mezcal, seguía ganando batallas.
El encuentro siguiente prometía ser épico e inolvidable. Un recorrido de ocho horas entre Puebla y San Luis Potosí era el escenario de combate.
¡Y se formó!
En cuanto el líquido comenzó a hacer efecto, empezamos a entonar canciones que se movían de un género al otro como DJ en discoteca : Yambú, bolero, guaracha, ritmos afrocubanos , conga…. una verdadera fiesta y la nuestra, rodante y con todas las de la ley llevaba baile.
Cuatrocientos ochenta minutos después de nuestra partida y de fiesta ininterrumpida, llegamos a San Luis Potosí.
Tuvimos unas horas libres para visitar la ciudad ( muchos prefirieron visitar las tiendas) y a la hora señalada, entrada al teatro principal de San Luis Potosí: el teatro de La Paz.
Luego de los trámites habituales antes de una función; ensayo general con marcaje de espacio en el escenario, prueba de audio…. llegó la noche y la función debía comenzar.
La sala estaba repleta. Todas las entradas estaban vendidas…..
A las ocho horas de fiesta rodante, le sumamos dos horas de espectáculo danzario. El repertorio iba desde lo afrocubano ( Ciclo Congo ) hasta lo popular ….
Ovación al término de la coreografía que cerraba el espectáculo…. Saludo de agradecimiento de los artistas y finalmente nos fuimos a los camerinos para quitarnos el vestuario e irnos al hotel a descansar…. estábamos muy cansados.
La vida te da sorpresas….
Llegó nuestro coreógrafo y director Domingo Pau y nos dijo:
« Chicos, la misma cantidad de personas que estuvo en la función, está afuera esperando; tenemos doble función »
Y bailamos doble, pero esta vez la segunda parte de nuestro repertorio ( desde el Ciclo Yoruba a la conga )
Allí conocimos el verdadero significado de estar cansados de tanto bailar.





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