La corbata
Él, niño como yo, también estaba inscripto en un círculo de interés para aprender a jugar béisbol.
Él, a diferencia mía, estaba en un internado escolar ( becado le solíamos llamar).
Él, como yo, vestía uniforme escolar, pero a diferencia mía en lugar de pañoleta, usaba corbata.
¿ Me enseñarías a anudarme la corbata? esperanzado pregunté y con una respuesta positiva me premió.
En nuestro próximo encuentro, en la parte de afuera del estadio de béisbol « El Cardona » como todos le conocían, me enseñó a anudar la corbata. Fue un proceso emocionante, interesante . Él, me enseñó muy bien.
Desde esa temprana edad, unos nueve o diez años, comenzó tanto mi preparación para mi futura profesión, como mi gusto al vestir….. en aquel entonces no estaba consciente de ello.
Años después….
Mi primer juicio como abogado defensor en la Sala Quinta del Tribunal Provincial Popular de Ciudad Habana y algunos colegas fueron a ver al abogado nuevo.
Antes de entrar a la sala de juicios y previo a ponerme la toga; me anudé mi corbata al estilo Windsor. Mi cerebro recuperó una información valiosa que había guardado por más de diez años, esperando el momento oportuno nuevamente. Ya lo habíamos hecho previamente, al vestirme para ir a mi graduación justo un año antes, en 1991.
Siempre las mismas preguntas:
¿ Dónde aprendiste a hacerte el nudo de la corbata ? ¿ Quien te enseñó? ¿ Cuándo aprendiste?
La segunda pregunta era la que más me ha gustado responder.
« Me enseñó un niño »




Comentarios
Publicar un comentario